Quien tenga la culpa que me pague el valium

martes, octubre 24, 2006

Yo confieso



Ya no creo que en la política y sí, me he enganchado a “Yo soy Bea”.
A ver, qué pasa, con dos cojones y tres banderillas. Porque yo lo valgo. Otros ven el Tomate, o Salsa Rosa o escuchan la COPE, que es más surrealista todavía.
Hasta Punset deja de enredarse en sus Redes para ver si vende un churro y presenta un programa de niños, o para niños, o como quiera verse. Pues si Punset deja su cátedra y presenta esa bazofia, yo veo Bea.
Más aún, si Rajoy dice lo que dice, y no se le menea ni un solo pelo, y joder, él es el líder de la oposición y lo que dicte, tiene importancia, le pese a quien le pese (sobretodo a los de su partido, que yo no sé cómo no se levantan en armas). Vete tú a saber, lo mismo la esquizofrenia es contagiosa y todavía nadie ha caído en la cuenta de ello. Empezó con Aznar, luego Zaplana, Aceves, Rajoy… ¿cuántos más? Confío en que alguien pare esta locura antes de que todos nos volvamos completamente majaras.
Después de soportar los discursos de estos personajillos políticos, ¿les parece que aún no es justificable ver a la serie? ¿Qué su visionado indica el grado de memez del televidente o lo borregos que somos?
Lo confieso, si la sigo es por ver su cambio de look total, siempre hay esperanza, y por Sonsoles, esa pedazo de actriz que no cabe en su cuerpo y que no tiene otra cosa más que abrir la boca para ser creíble. Qué mujer.
Podría leer algo sobre el materialismo dialéctico del que, por más que lo intento, no soy capaz de entender de la misa la media, o también hacer sudoku, tan de moda en las paradas de autobús. O podría visionar cómo los leones duermen en la dos tan panchos.
Releer, leer, escribir, pintar, escuchar música, dialogar sobre el Tratado de la Angustia y hacer macramé.
Pero no, me gusta la serie, coño, ¿qué tiene de malo? Tan creíble, tan normal, vamos, lo común en cualquier oficina… Ya ven, hasta en el trabajo hemos puesto de moda la frase: "Joder, trabajamos menos que en Bulevar 21".
Y confieso públicamente que la veo, por consejo de una gran amiga que no se explica cómo he podido llegar a engancharme a ese bodrio y que piensa, qué naif es ella, que si lo cuento, tal vez lo supere. Mec, intento fallido: “Mira niña, que me gusta y punto y pelota. Que no se debe a una falta de oxígeno en el cerebro o a una locura transitoria”.
Y es que no queda bien decirlo, para que nos vamos a engañar, no da caché y dice poco en favor de la persona que lo reconoce.
Esta sociedad es extraña.
En fin: nadie es perfecto.

3 Comments:

Blogger Dr. Strangelove said...

No es de extrañar que te guste, puesto que ha conseguido enganchar a buen número de espectadores que a esa hora de la sobremesa la modorra no les dejaba prestar atención a nada. Hasta que llegó Bea y todos se convirtieron en defensores de su desdichada jornada laboral. Todos cómplices de la pobre Bea, a la que se le termina cogiendo cariño (eso me han contado, que conste). Confieso que no soy adicto a este tipo de teleseries pero además comparto mi vida con un ser que a esa hora prefiere otro tipo imágenes más coloristas. Aunque a veces quisiera estar enganchado y dejar aparcada un rato la realidad.

Un saludo cordial.

P.D.: Vecina, lo está usted haciendo muy bien. Ya puede contar con un asiduo a su rincón de confesiones. Prometo discreción.

10:44 p. m.  
Blogger apesardemi said...

Querida vecina, ya que estamos de confesiones te confieso y hago público que si veo algún capítulo de Bea. No digo que esté enganchado porque sería mentir al respetable, pero sigo la telenovela y se de que va la historia. Confesado queda ;)

Nos vemos vecina.

11:13 p. m.  
Anonymous Merche said...

"trabajamos menos que en Bulevar 21" XDD

Genial la frase, por cierto no tienes que justificarte, puesto que los críticos más "ogros" han dado su beneplácito a la telenovela, y lo cierto es que tiene muchas cosas para enganchar: sobre todo sencillez, frescura y... ¡qué coño! coincido contigo en que la actriz que hace de Sonsoles (que según creo es la misma que interviene como mala malísima en Camera Café ¿no?) es lo más grande que se ha visto últimamente por la tele ¡hala!

Saludetes :)

10:54 a. m.  

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